
Podría ser que los rios
deshacieran lentamente
sus caminos hacia el mar.
Que una noche estrellada
se dejara a la luna encerrada
y el sol ocupara su lugar.
incluso que todas las beatas hablaran
mandaran a paseo sus rosarios
y corrieran a apuntarse a la yihad.
Pero ten segura una cosa,
contigo no vuelvo jamás.
Buen ejercicio este de las pamplinas. Este poemita me gusta bastante y al mismo tiempo es muy apañao para mandar a paseo a alguien de forma elegante.
ResponderEliminarUn abrazo.