
Todos apretujados en aquel enorme congelador esperaban el comienzo del partido del siglo. Muchos botellines de cerveza, latas de aceitunas y botes de banderillas se peleaban a guantazo limpio por robarles un centímetro a las abarrotadoras Coca-colas de dos litros, fundamentales para los cubatas.
Repartí estratégicamente los ceniceros por todos los puntos clave de la mesa, la mayoría de los colegas son fumadores y cuando hay nervios…
Probé de nuevo la conexión del satélite, pues quince amigos si falla la recepción pueden resultar bastante peligrosos para mi salud. Todo perfecto.
¡Que nervios!, media hora para que empiece el Madrid-Barça y no ha llegado nadie todavía.
Pero suena el teléfono.
-Hola Dani, estoy sola y aburrida, mi marido se ha ido a ver el futbol. Podrías venir, lo pasaríamos bien.
Joder, -pienso- vaya paliza que me van a dar los quince.
Jejejejej a mi me la darian tambien, dado la aficion que tengo por el futbol.
ResponderEliminarA eso se le llama practicidad, y es que donde esté una buena corrida que se quite el futbol...y los toros
ResponderEliminarJaja, muy bueno quillo... y de difícil nada de nada (por lo menos para mí).
ResponderEliminarmu bueno...............Daniel!!!!!!!! jajajaja, aunque prefiero mil palizas a perder la llamada.
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